Capitulo 60 "Amarte es un Placer"
La mañana siguiente Meryl desperto poco a poco, Pierce quien la seguia observando embelesado, se puso de pie para ir por lo que había ordenado para ella, Meryl se sento en su lugar y se dio cuenta que estaba en ropa interior, miro a su alrededor y se dio cuenta que no estaba en su habitacion, su vista alcanzo a ver a Pierce quien se acercaba a ella con una charola, con jugo, aspirinas y fruta ademas de una hermosa rosa roja. Meryl se tallo los ojos y se llevo luego las manos a la boca sorprendida. “que demonios estoy haciendo aquí, contigo y medio desnuda!!!! Oh por Diooos!!!” “tranquila shhh tranquila” Pierce dijo miramdola con ternura “como que tranquila si no me acuerdo de nada,,, ehhh me violaste!!!!! Santo dios!!” Meryl dijo llevandose las manos a la boca y con un toque de inocencia. Pierce comenzo a reir por lo que habia dicho Meryl, ella lo miraba molesta y confundida, el se acerco hacia ella y coloco la charola sobre la cama, y se sento junto a ella. “tranquila, no paso nada, te prometo que no paso nada entre tu yo, aunque me moria de ganas” “Pierce que hice?” “de verdad quieres saberlo?” “aja” Meryl respondio mordiendose el labio inferior “bueno, pues llegaste, llamaste a mi puerta, me besaste, me medio desnudaste y me ordenaste que te hiciera el amor” Pierce pudo ver la cara de terror que puso Meryl “tranquila Mer, cielo, estabas mmm pasada de copas” “ay nooo que vergüenza no puede ser, que demonios pasa conmigo” “no fue malo,, me dijiste cosas hermosas” “que!?” “me dijiste que me amas (Pierce se fue acercando a ella) que me deseas (la tomo por la mejilla) que soy el hombre mas sexy que conoces (con la otra mano acariciaba su pierna) y que ya me perdonaste por la estupides que hice” Meryl se alejo y avento sus manos. “no es ciertooo” “tienes razon exagere, la ultima parte no me lo dijiste… pero… si me amas, si yo te amo, si nos necesitamos porque seguimos peleados, Meryl mi amor, perdoname por favor, jamas quise lastimarte, es que los celos que vuelven el hombre mas imbecil, torpe y bruto del planeta” “eso es muy cierto” Meryl dijo haciendose la indignada “pero me amas asi y sabes que, antes de volver a lastimarte o insultarte me corto la lengua” “ah auch no, si no como me vas a dar esos deliciosos besos” Pierce sonrio inmensamente, con la sonrisa que la derretia. “Pierce yo… tambien lo siento mucho” Meryl dijo mirando hacia abajo “no, tu no tienes que sentir nada” “si si que tengo, yo, no estuve al pendiente de lo que te pasaba, te deje solo cuando mas necesitabas de mi, lo siento mucho, pero no lo sabia” “shhhh” dijo poniendo su dedo indice sobre sus labios, “vamos a olvidar todo, me perdonas tu a mi? Porque yo ya no me acuerdo de lo que paso, pero necesito que me digas si perdonas a este loco enamorado de ti” “auch me duele todo el cuerpo, parece que me atropello un tren anoche… dios mis brazos, auch ¿Qué demonios me paso? ¿me golpeaste o que?” Meryl dijo viendo lo raspado de sus codos “entonces tampoco te acuerdas de la locura que hiciste?” Meryl nego con la cabeza “bueno cielo casi morimos atropellados, en uno de tus arranques, “pero luego te contare eso de acuerdo, ademas dijimos que ya olvidamos todo lo de ayer” Meryl sonrio y asintio, y llevó su mano hacia alrededor del cuello de Pierce y lo acerco a sus labios, poniendo los suyos contra los de el, delineandolos tiernamente, ambos abrieron sus bocas para que hubiera mayor contacto, sus lenguas empezaron a jugar dentro, sus corazones palpitaban rapido, sus manos acariciaban el rostro del otro, Pierce fue dejandose caer sobre ella lentamente, Meryl deslizaba sus manos desde su mejilla hasta su pecho, desabrochando el cinturon de su bata en su cintura, dejandole libre el paso a su pecho fuerte y a su abdomen, Pierce con sus besos recorrio su cuello y disfruto del aroma de su piel, llego hasta sus orejas dando pequeños mordiscos y la saboreaba con su lengua suavemente, haciendola suspirar. Meryl se acomodo para que pierce pudiera desabrochar su brassiere el que quito muy lentamente al paso que lo deslizaba por su piel, el besaba las partes que iba dejando libre de ropa con sus dedos dibujaba pequeños circulos sobre sus pechos, a la par que los besaba, mientras Meryl enredaba sus piernas en la cadera de Pierce, ya sintiendo el efecto de su entrepierna en sus muslos, ambos suspiraban entre besos y caricias, Pierce siguio bajando y se detuvo en el ombligo de Meryl, chupandolo sensualmente para luego bajar hasta su ropa interior la cual fue deslizando a traves de sus piernas, subio de nuevo y beso los labios de Meryl, pero bajo su mano hasta la parte mas intima de su amada y comenzo a acariciarla sensualmente, haciendola gritar, deslizaba sus dedos entre su humedad, mientras que con la otra mano acariciaba su vientre, Meryl se mordia los labios disfrutando de cada sensacion, Pierce seguia jugando con ella, hasta que ella trato de quitarle los boxers desesperadamente, el entendio lo que queria, asi que la ayudo y suavemente se coloco entre sus piernas, las abrio aun mas delicadamente y se deslizo dentro de ella, abrazados y mirandose a los ojos, ambos gemian, gritaban y se movian en una danza de amor sin fin, Meryl clavaba sus uñas en la espalda de Pierce, el enterraba su cabeza en el cuello humedo de Meryl, besando y repirando su aroma, en cuanto estaban a punto de terminar, Pirce volvio a mirarla y a besar sus labios, los dos llegaron a un increible orgasmo quedando abrazados uno sobre el otro. “oh my God,, esto fue…” “sensacional, lo se” Pierce interrumpio besandole la frente que aun estaba humeda de sudor “Pierce te das cuenta que las reconciliaciones son cada vez mejores” meryl dijo traviesa “mmm lo se, pero ya no quiero pelear contigo Streep, no puedo volver a estar lejos de ti, te has convertido en todo para mi, te amo, como jamas imagine” “eres maravilloso, gracias por quererme asi, jamas me habia sentido asi, solo por eso besame Brosnan” jalandolo hacia ella y besandolo lujoriosamente. “te amo Meryl, conocerte es lo mejor que me ha pasado” “yo te amo mas Pierce te amooooo”
Capitulo 61 "Es Tu Amor"
Después de los momentos maravillosos que pasaron juntos, era hora de trabajar, ambos estaban en la locación, mientras daban las indicaciones y cuando Pierce se aseguraba de que nadie lo viera bajaba su mano traviesamente hasta el trasero de Meryl haciéndola brincar y soltar risitas de nervios. Ambos se fueron hacia un rincón alejado de todos. “mmm y dime guapo, ¿Qué vas a hacer hoy?” Meryl le pregunto jugando con el cuello de su camisa. “bueno mujer hermosa, aunque me gustaría estar con usted, en su cama y sobre usted… (Meryl se puso roja y miro a todos lados) “shhh como dices eso!!” Dijo apenada y golpeando su pecho “es la verdad mujer sexy, pero como te decía, hoy estaré lejos de ti, me voy con Stellan, Collin y Amanda a la otra isla para unas escenas de Our Last Summer” la cara de Meryl cambio e hizo un pequeño puchero. “o sea que ¿no te veré hoy?” “me temo que no hermosa, es horrible, pero si quieres te secuestro y te llevo conmigo” Pierce sugirió pícaramente, llevando su mano a la mejilla de Meryl. “no, yo también tengo varias escenas aquí, con las Dynamos, voy a manejar el jeep uhm que tal” “mmm me encantan las mujeres intrépidas” “uhm o sea que te gustan otras también, seguro tus flacas chicas Bond” “jajaja no, jamás, si tengo frente a mí a la mujer que siempre soñé, la más sexy… las mas amorosa y la mejor en todo” “Pierce… te voy a extrañar, ¿Cuánto tiempo estarás en la otra isla?” “no lo sé hermosa, pero espero que poco, hare todo lo posible para terminar mis escenas rápido, pero aun así, necesitamos despedirnos como es debido ¿no crees?” Pierce coqueto le insinuó guiñándole y bajando su mano hasta el trasero de Meryl, ella lo empujo temiendo que alguien los pudiera ver. “no creo que sea buena idea… (Pierce la tomo por la cintura y la acerco hacia el)… es un día muy atareado… (Pierce se acerco a su oído y comenzó a morder su lóbulo)… todos andan a nuestro alrededor……….. ¿En el tuyo o en el mío?” Meryl dijo rápidamente refiriéndose a cuál de los tráiler. “jajaja me encantas, en el mío, te espero mujer sexy” Pierce se alejo guiñándole el ojo, Meryl fue hacia Phillyda quien estaba ocupada buscando la mejor luz para la escena, Meryl miraba a todos y se dio cuenta que todos estaban ocupados en su trabajo, seguramente nadie notaria su ausencia y estaría de regreso antes de que comenzara su escena. Así que disimuladamente fue retrocediendo y caminando hacia el camerino de Pierce, estaba emparejada la puerta, así que entro rápidamente y cerró la puerta detrás de ella, suspiro, inmediatamente el aroma de Pierce la embriago de sensualidad, toda la habitación olía a él, comenzó a buscarle con la mirada, camino un poco más hacia adentro, cuando sintió su mano rodeando su cintura por detrás mientras que con la otra mano sostenía una rosa ofreciéndosela a Meryl, ella sonrió de oreja a oreja y la tomo, al mismo tiempo que se daba la vuelta para quedar frente a frente, y rodearlo por el cuello con ambas manos y darle un piquito. “Hola” “Hola mujer hermosa, ya te extrañaba” “mmm gracias por la flor me encanta” Meryl dijo mientras olía su rosa, cerraba los ojos y disfrutaba del aroma, Pierce la observaba embobado. Presiono contra él su cintura y busco sus labios, los que sello con un beso, que comenzó saboreando, y poco a poco se volvió más pasional, Meryl acariciaba las mejillas de su amante, y poco a poco las fue llevando hasta su pecho hasta alcanzar los botones de su camisa, los cuales comenzó a desabrochar poco a poco, cuando por fin termino, metió sus manos para acariciar sus pectorales, rompió el contacto de sus labios para llevarlos a su pecho, comenzó a dar sensuales besitos, Pierce acariciaba su hermoso cabello, que ya estaba arreglado al estilo Dona, enredando sus dedos en su cabellera la sujeto de la cabeza para llevarla de nuevo a sus labios y besarla dulcemente, entonces tomo en sus manos los tirantes de su overol y los desato, tomando el peto y bajándolo completo hasta quedar sin él, después tomo su blusa y se la quito por la cabeza, Pierce dio un enorme suspiro al ver su cuerpo en ropa interior, un coordinado en color crema sumamente elegante pero muy sensual. “Hm quien diría que Donna invierte tanto en ropa interior” Pierce le dijo agitado mientras la seguía observando, le extendió la mano ella la tomo y entrelazaron sus dedos, Pierce la condujo hasta la cama, era pequeña pero decorada con cojines y sabanas muy caras, antes, aun de pie, la abrazo fuertemente aspirando el aroma de su cabello, suspiro y la miro sonriendo tomando sus mejillas en sus manos, “Dios, esto es lo más grande que me ha pasado, te amo tanto” Meryl sonrió y lo beso,abrazados y besándose fueron dejándose caer sobre la cama lentamente, el sobre ella, Meryl amaba sentir su peso sobre ella, Meryl desvistió a Pierce poco a poco acariciando su bronceada piel, los suspiros eran cada vez mayores, Pierce llenaba de besos el cuello de Meryl, cada vez bajaba mas acariciando sus firmes senos, a la par que besaba su abdomen, delicadamente y deslizando sus manos por la piel de Meryl, fue bajando sus panties, ella se sentó y observaba lo que él hacía, su deseo ya era incontrolable, lo tomo del brazo y lo jalo hacia ella, girando para quedar sobre él, sentada en su cadera, lo beso y se acomodo para estar lista para recibirlo, el lentamente se deslizó dentro de ella, los dos emitieron un gemido lleno de placer, Meryl controlaba el ritmo, fue de lento a mas rápido, ambos comenzaron a besarse y a girar por la cama, sin calcular el espacio, ambos cayeron de la cama, soltando una carcajada, no pararon y en el suelo seguían siendo uno mismo gozando del placer de su amor, “uuuuh aaahh oh dios mío…. Pierce…. Oooh” “te amo Meryl… te amooooo uuhm” para los dos era el mejor sexo, siempre que estaban juntos ambos disfrutaban de su sexualidad jamás habían experimentado algo así, era como si el otro adivinara lo que el otro deseaba, Meryl estaba sobre su pecho aun respirando agitada y Pierce acariciando su espalda, los dos con una enorme sonrisa. “odio esta parte, pero tengo que irme Pierce” Meryl dijo besando su pecho. “mmm ¿tan rápido?” Pierce respondió acariciando su desnuda y suave parte trasera “si solo vine a decirte hasta pronto, nada mas cielo, jajaaja” Meryl después de volverlo a besar se puso de pie, el la siguió y por detrás la rodeo por la cintura, besando su cuello, y acariciando su vientre desnudo, a la par que ella soltaba risitas y caminaban por el camerino recogiendo su ropa por toda la habitación, Pierce no la soltaba ni un momento, ella no paraba de reír. “basta! Necesito vestirme, que tal si vienen a buscarme” Meryl se desprendió de los brazos de Pierce y comenzó a vestirse, Pierce la miraba atónito. “¿Puedes creer mi suerte Streep? Pierce le preguntó. “¿que quieres de decir?” Meryl le cuestiono vistiéndose a prisa. “pues que te tengo a ti, mírate, eres un sueño, hermosa, sexy, divertida, cariñosa, tierna, divertida, ¿quieres que siga?” “jajaja eres un amor, pero me tengo que ir cielo” Meryl se puso de pie ya vestida y se acerco, mirándolo a los ojos acaricio su mejilla y lo beso tiernamente por última vez en ese día, las jornadas de trabajo era largas y sabia que ese día sería casi imposible verse, mas aun el yendo a la otra isla. “adiós Brosnan” “hasta pronto sexy” Pierce se despidió juguetón como siempre ella salió rápidamente como siempre temiendo que alguien la viera
Capitulo 62 "Aguardo tu llegada"
Meryl camino hasta el set, ya estaba todo listo, las luces y cámaras acomodadas, Christine estaba sentada en una de las sillas para el staff siendo retocado su maquillaje, mientras Julie platicaba entusiasta con Judy Cramer, era como si nadie se hubiera percatado de su ausencia, dio un respiro aliviada y se acomodo en una silla, miraba alrededor buscando a su asistente, era extraño Marllory no la había molestado en todo el día. “¿Meryl puedo retocarte el maquillaje?” Una de las maquillistas se ofreció “oh claro que si cariño, por favor” la chica comenzó a aplicarle polvo traslucido y algo de blush. Cuando su blackberry sonó, lo sacó de uno de sus bolsillos del overol. Era un mensaje de Pierce al leer el remitente sonrió entusiasmada, espero a que la maquillista terminara y se alejara para leerlo, en cuanto pudo le dio leer. “Ya te extraño hermosa, te amo cielo, piensa en mi mientras estoy lejos, quiero comerte a besos y algo mas… “ **** su sonrisa lo decía todo. “ey tu… porque tan sonriente ¿alguien te hizo una propuesta indecorosa?” “oh! Julie! Que susto! Ehm ... ah no… como piensas eso… para nada… es solo… Don!... ya sabes,” “si me imagino, lista para conducir el jeep, recuerda que tienes mi vida en tus manos jajaja” “jajajaja lo se, no te preocupes soy un as del volante” La directora dio las instrucciones, la cámara sobre el jeep ya estaba lista, las tres actrices se acomodaron en sus asientos, Meryl al volante, no paraba de hacer bromas, que ponían nerviosas a sus compañeras, bromeando con problemas debido a su forma de manejar, todo el staff estaba muerto de risa con las ocurrencias de Meryl, Christine y Julie reían pero realmente estaban nerviosas porque Meryl conduciría por una estrecha carretera que daba hacia el vació, con una cámara delante tapándole la visión, finalmente gritaron acción y Meryl comenzó a conducir y a decir sus diálogos, sus compañeras se aferraban al asiento, la directora se asombro de lo rápido que iba Meryl, y también comenzó a temblar de miedo, Meryl solo se divertía, cortaron varias veces antes de que quedara la escena, cuando las tres bajaron del jeep Julie dijo bromeando “donde puedo vomitar señora directora” Meryl estallo en risas. “Meryl querías asesinarnos, nunca había visto la muerte tan cerca” Christine le grito a punto de estallar en risa. “chicas ya están mayores ¿no les gusta la velocidad? Jajajaj” “si pero no al borde de un precipicio y con una cámara tapándote la visión ajajajaja” no paraban de bromear. Marllory se acerco a su jefa y le entrego una botella de agua fresca, sus dos amigas habían terminado pero ella haría otra toma sola. Fue a su camper y de nuevo tenia otro mensaje de texto de Pierce en donde le contaba lo que había hecho y cuanto la extrañaba además de una que otra cosa picante que la hizo sonrojar. Borró inmediatamente el mensaje, y justo en ese momento recibió una llamada, era su hija Grace, ambas hablaron cerca de media hora, Meryl disfrutaba tanto hablar con sus hijos, que se le iba el tiempo, era una mujer diferente cuando estaba con ellos a cuando estaba con Pierce eso la hacia sentir realmente mal. Después de la charla Meryl siguió filmando, tenían que darse prisa antes de que se fuera la luz del sol. Termino y fue llevada al hotel, Marllory le entrego agenda para el siguiente día, y se llevo su ropa para la lavandería, se despidió y la dejo sola, realmente en ese momento se sentía sola, extrañaba a Pierce, así que decidió llamarlo pero nadie respondía, mando un mensaje y nada, pensó que estaría filmando, tomo un baño y se recostó a ver TV, era extraño que Pierce no le respondiera estaba quedándose dormida cuando su teléfono sonó era una llamada de Pierce. “hola mi amor, lo siento, no te pude responder…” “no te preocupes amor, ¿que estas haciendo?” “estoy terminando algo muy especial” “ah si, ¿Qué es?” “mmm digamos que una sorpresa para la mujer de mi vida, dime algo… ¿Qué tan cansada estas?” “mmm bastante, justamente estaba quedándome dormida” “uuhm que lástima, yo que quería verte esta noche” Merryl abrió la boca al escuchar eso, ¿verse esa noche?, pero si estaban en lados opuestos, las islas no estaban nada cerca, y si el tenia mas escenas como era posible, ese hombre era asombroso. “¿vernos? ¿Hoy? Pero si estas muy lejos cielo” “bueno para verte nada me es imposible, ponte hermosa a las 11:30 p.m. te veo en frente de la playa de Skopelos antes de llegar a la parte rocosa ¿sabes donde?” “si claro, en donde casi me rompo un pie y en donde estaba muriendo por besarte” “jaja exacto hermosa, ahí te veré” “¿pero como harás para estar aquí, en auto? tardaras años” “mujer hermosa, por eso no te preocupes, te amo y nos veremos ahí de acuerdo” “de acuerdo… Pierce…” “¿si?” “Pierce te amo tanto, no tienes idea, gracias” “¿gracias? ¿A mi?... no mi cielo gracias a ti, te adoro mi mujer bella” ambos colgaron Meryl no podía creer lo que le pasaba con el, y todo lo que Pierce hacia por ella, recorrer tal distancia para verla un momento mas, era increíble, se levanto de la cama de un salto, muy emocionada se movía de un lado a otro sin saber por donde empezar a arreglarse, abrió su armario, saco todos sus vestidos y los puso sobre la cama, veía al espejo con uno y con otro y no sabia que usar, por fin y después de varios intentos, decidió usar un sencillo pero espectacular vestido de color azul fuerte, de largo hasta arriba del tobillo, tipo halter, dos tiras gruesas amarradas al cuello, en la parte central del pecho un broche plateado con piedras incrustadas daban un toque de elegancia, el vestido era mas suelto de la parte del busto hacía abajo, ideal para que la brisa de la playa jugara con la delicada tela de gasa. Hizo juego con unas hermosas zapatillas de color plata abiertas, dejando a la vista sus hermosos y cuidados pies, se arreglo el cabello muy natural, solo atando la mitad hacia atrás y dejando el resto sobre sus hombros, unos aros plateadas enmarcaban su cara, y finalmente algo de maquillaje enfatizando la belleza de sus ojos con delineador en el párpado superior un color rosado en los labios y blush en sus sobresalientes pómulos. Estaba impresionantemente hermosa, se aplico su perfume favorito y tomo su pequeño bolso aun faltaban algunos minutos para las 11:30 pero quería llegar antes y asegurarse de que no hubiera espías o curiosos, siempre el maldito temor a ser descubiertos, eso lo odiaba. Bajó de su habitación y a su paso robaba la atención de todos a causa de lo bella que estaba, ella aceleraba el paso, no quería ser reconocida, hasta que por fin salió del hotel y camino hacia la playa con mas cuidado, los tacones de aguja no le permitían caminar correctamente, pero no le importaba, quería verse bella para el, finalmente llego al lugar prometido se quedo ahí mirando a su alrededor, eran ya las 11:30 y aun no llegaba Pierce, a pesar de que era extraño en el, pensó que la distancia era la culpable, miraba la hermosura del cielo con la luna y las estrellas mas hermosas que nunca, o quizás las veía así por su estado de animo, miraba su teléfono y ya eran 11:45 comenzó a ponerse nerviosa, se balanceaba sobre su lugar, mirando a todos lados esperando verlo aparecer en cualquier momento…
Capitulo 63 "Solo déjate Amar"
Revisaba constantemente su teléfono para asegurarse de no tener llamadas o mensajes de Pierce además de dar un vistazo a la hora, estaba comenzando a preocuparse, cuando por el muelle vio acercarse un pequeño yate, iluminando la playa con su luz, no le dejaba distinguir de quien se trataba, por un momento se asusto, lo menos que quería es que la vieran y la reconocieran, ¡Que haría ahí Meryl Streep a mitad de la playa en vestido y tacones altos? Así que antes de que alguien descendiera se dio la media vuelta para regresar al hotel. Cuando el grito de alguien la detuvo. “¡ey mujer hermosa! ¿Te vas ya?, sin siquiera saludarme” a Meryl se le ilumino el rostro, era Pierce, giro y miro hacia el muelle, el estaba ahí de pie vestido de negro, completamente sexy, ella camino lo más rápido que pudo, el hizo lo mismo, cuando por fin se encontraron en un fuerte abrazo, él la cargo y comenzó a darle vueltas en su mismo lugar mientras la abrazaba muy fuerte, ella se reía, la bajó y la miro a los ojos. “estas impresionantemente hermosa, además que debo decirte que te pasas de… buena Streep” ella soltó una carcajada al escuchar eso “este vestido es woooow ¿es muy caro?” “si ¿Por qué?” “porque te lo voy a arrancar en cuanto pueda” “jajaja pero que es esto? Viniste en yate hasta acá?” Meryl le pregunto asombrada y viendo el bello barco. “así es, solo para ti y para mi, así que más vale que entremos antes de que algún mirón nos descubra” ambos caminaron hacia el yate Pierce la ayudo a subir, cuando estaban dentro Pierce ordeno zarpar por radio. Meryl lo miró con cara de pánico. Pierce sabía lo que estaba pensando “tranquila no nos conoce y aunque lo hiciera servicio confidencial y además habla griego, alguien tiene que conducirlo no crees” “Pierce estoy impactada” Meryl veía el hermoso y lujoso yate, era pequeño por lo tanto muy acogedor. “bueno estando en la otra isla, vi que rentaban estos juguetitos, y me dije a mis mismo viejo, la mujer que amas debe disfrutar de Skatos a tu lado y sin i interrupciones, así que lo rente por esta noche solo para ti y para mi, solos, enamorados y disfrutando de este paraíso” Meryl lo miraba atónita sus ojos se le comenzaron a llenar de lagrimas, él le dio un tierno beso en los labios un nudo en la garganta se le formo también a Pierce, era inmensamente feliz a lado de Meryl, nunca había sentido esa sensación de plenitud. El la tomo de la mano y la llevo hasta el otro lado del yate, donde estaba lista una mesa con dos lugares exquisitamente decorada para una cena romántica, ella no paraba de sorprenderse, Pierce la condujo hasta la cubierta del barco tomo la botella de champagne helada y dos copas, le ofreció una, y le sirvió un poco, hizo lo mismo con su copa, miro hacia el horizonte, el mar destellaba por el reflejo de la luna y las estrellas titilaban al ritmo de las olas, ambos se miraron a los ojos y sonrieron, sin palabras se podían decir todo. “por ti, por nuestro amor que aunque nos ha llegado tarde, será eterno” Pierce dijo con lágrimas en los ojos y levantando su copa, ambos chocaron sus copas y bebieron un sorbo. “esto es mágico” Meryl dijo emocionada como una niña pequeña, sosteniéndose del barandal Pierce se acerco mas a ella, y acaricio su espalda desnuda y comenzó a besar uno de sus hombros, para llegar y atrapar sus labios en un beso delicioso, en donde sus lenguas comenzaron moverse dentro de la boca del otro. La abrazaba más fuerte y dio un mordisco a su labio inferior haciéndola reír. “uhm mm me siento como en titanic, pero esto es mejor” “mmm estoy de acuerdo” Pierce volvió a besarla esta vez mas apasionado. “Pierce ¿estas seguro que el capitán de esto no nos vera” “claro amor, el esta hasta abajo en su cabina, de donde no se puede despegar, así que tenemos todo el yate para nosotros dos, mmm podemos hacer el amor por todos lados” “jajaajaja pero primero cenamos?” “de acuerdo sexy… realmente eres sexy, Dios! Que hermosura” “tu también estas de lo más sexy, ay cielo eres un hombre irresistible” Meryl decía mientras jugaba con los primeros botones de su camisa. El la llevo hacia su lugar, donde como el caballero irlandés que es, saco la silla para que tomara asiento, el mismo sirvió la deliciosa cena, toda a base de mariscos, no se dejaban de mirar como dos enamorados en ningún momento. “mmm esta delicioso” Meryl saboreo su primer bocado “¿te gustó?... pedí especialmente esta cena, ya ves que los mariscos son afrodisíacos” Meryl se rio y ambos disfrutaban de la cena, platicando de su día de trabajo, de cómo Pierce preparo todo, del vestido tan sexy de ella, de sus planes juntos, omitieron toda conversación triste o incomoda como acerca de sus parejas o hijos. Ya habían terminado entonces Pierce tomo un control remoto y activo el mini componente una bella melodía empezó, familiar para ambos, era So close, la misma que estaba tocando la primera vez que bailaron juntos, la primera vez que se dieron cuenta de que algo mas pasaba en su interior cuando estaban juntos. Los dos comenzaron a bailar muy juntos, Meryl a través del hombro de Pierce pudo ver unos cojines y colchoneta acomodados en el piso, “mmm y esa escenografía al estilo las mil y unas noches?” Pierce volteo a ver a lo que se refería “bueno, es uno de los múltiples lugares donde esta noche te voy a hacer mía cariño ¿estás de acuerdo?” “absolutamente” dicho esto, Meryl lo beso con toda su pasión envolviendo su varonil rostro entre sus manos, el respondió de la misma forma, acariciando su blanca espalda y bajando aun mas sus manos a través de la suave tela de su vestido, Pierce descendió sus besos hacia su cuello y hombros, los que comenzó a besar, acariciar y hasta morder sensualmente, Meryl recargo su cabeza en el pecho de Pierce gozando del hormigueo en su cuerpo que él le estaba provocando, seguían bailando y seduciéndose el uno al otro, Meryl se separo un momento ya con la respiración entre cortada, fue hacia la mesa y sirvió mas champagne en ambas copas, el la veía lujuriosamente cada movimiento, mientras servía, con sus manos llevó su cabello hacia un costado, dejando a la vista su espalda sensualmente, Pierce ya estaba desesperado por tenerla, ella le entrego su copa, y regreso a la mesa tomando la suya y la botella en una mano y en la otra tomo una canasta de fruta llena de fresas, uvas, cerezas, entre otras frutas, ella sin decir nada y con las manos llenas se dirigió caminando muy sensualmente hasta los cojines que estaban esperándolos, con una sonrisa maligna, Meryl se sentó en una pose sugerente y coloco la fruta y la botella en una lado, y aun viéndolo fijamente dio una sensual mordida a una fresa, chupando sus labios al saborearla para luego darle un sorbo a su copa sugerentemente. Pierce movía la cabeza mirándola, sentía que iba explotar de deseo, “se te antoja algo de postre Brosnan” Meryl dijo con voz ronca y subiéndose el vestido hasta arriba de su rodilla, dejando ver sus espectaculares piernas, Pierce fue rápidamente hasta ella y se recostó sobre un cojín quedando a su lado muy cerca, estaba a punto de besarla pero ella giro su rostro para alcanzar otra fresa, la cual le ofreció en la boca a Pierce, el la acepto y al tomarla lamió los dedos de Meryl sensualmente, siguieron con ese juego erótico con la fruta y sus labios, Meryl le daba fresas de sus propios labios, Pierce acariciaba sus piernas mientras comía de sus labios, de sus dedos, los besos comenzaron a subir de tono, Meryl se abalanzo sobre él, sintiendo sus fuertes manos estrujándola contra el por su espalda, las caricias y los besos ya los tenían ardiendo, ella desabrocho su camisa, y comenzó a recorrer con su lengua cada centímetro de este, Pierce cerraba los ojos, llevo sus manos hasta los tirantes del vestido, hizo su suave cabello a un lado y desabrocho las cintas, haciendo caer el vestido, no llevaba brassiere así que inmediatamente tuvo contacto con sus pechos los que comenzó a acariciar, bajo con sus manos para deshacerse por completo del hermoso vestido acariciaba cada centímetro de su piel, mientras ella lo desnudaba suavemente, Pierce giro para quedar ahora sobre ella y comenzó a acariciar su punto más intimo haciéndola gritar, el sonreía al ver su reacción, Meryl enredo sus piernas en la cadera de Pierce aun con los tacones puestos, comenzaba a gemir pidiéndole que la hiciera suya, el obedeció a su suplica y entro salvajemente en ella, haciendo que arquera la espalda y enterrara sus uñas en la espalda de Pierce, siguieron así por un rato, hasta que ambos llegaron a un maravilloso orgasmo. Meryl agitada estiro su mano para alcanzar su copa y dar otro sorbo, ofreciéndosela a el también quien también dio un trago, abrazados boca arriba miraban las estrellas no podían ser más felices que en ese momento.
Capitulo 64 "Todo tuyo ya soy... simplemente paso"
La noche apenas comenzaba, y ellos estaban dispuestos a aprovecharla al máximo, durante el trayecto no paraban de besarse, de abrazarse, acariciarse y hacer el amor, Pierce calculando el tiempo, le dijo a Meryl que era hora de vestirse, estaban a punto de encallar en Skatos la isla en donde había estado toda la tarde Pierce, era una isla realmente paradisíaca, combinando el paisaje tropical con el del bosque, los dos estaban listos, bajaron del yate y caminaron tomados de la mano por el malecón, no había nada de gente, parecía una isla virgen y es que a las 2:30 a.m. nadie estaba en la playa, Meryl iba recargando su cabeza en el hombro de Pierce, caminaron por un momento, Pierce la condujo hasta un mirador natural, ahí estaban los dos mirando el paisaje y besándose, Pierce entre besos y abrazos saco algo del bolsillo de su pantalón, Meryl lo miraba curiosa. Era una cajita negra de terciopelo, a Meryl le empezó a latir el corazón fuertemente como si se le fuera a salir del pecho, Pierce abrió la caja y en su interior había una argolla de oro blanco llena de incrustaciones de diamante en todo el contorno, Meryl se llevo la mano a la boca y las lagrimas comenzaron a salir de sus hermosos ojos. “Yo hubiera querido que fuera un anillo con una hermosa piedra de compromiso, pero este lo podrás usar en frente de quien sea sin temor a que sospechen… aunque para ti y para mi… será nuestro secreto… nuestro compromiso secreto… Meryl… quiero que lleves siempre este anillo contigo, mientras me ames llévalo contigo… será un recordatorio de todo lo que te amo… que es tanto… que a veces siento… siento que ya no me cabe aquí…(Pierce comenzó a llorar) y que tanta felicidad no puede ser real… y de pronto cuando siento que ya no se puede ser mas feliz… tu me enseñas que si… y superas aun mas mi alegría… a pesar de las condiciones y a costa de que, es nuestro amor, tu haces que mi vida realmente valga la pena, sin saberlo, siempre te había esperado, no sabia si quiera que llegarías, y que en tus brazos conocería el verdadero amor, todo lo que creí que era suficiente, tu lo trastornaste, y yo estaré siempre para ti, siempre, pase lo que pase, y sabes que… estoy dispuesto enfrentar lo que sea y a quien sea por ti, por estar junto a ti amor, te amo Mary Louise Streep, y no quiero alejarme de ti jamás” Meryl estaba llorando inconteniblemente al escuchar cada palabra, sentía que se iba a desmayar de gozo, de alegría, pero también de tristeza al pensar que su amor era completamente prohibido y que jamás podrían disfrutar de su amor apropiadamente, pero en ese momento no le importaba quería vivir ese momento, esa felicidad que inundaba cada parte de su cuerpo, sonrió, no podía emitir palabra y menos cuando Pierce se arrodillo ante ella, y saco el anillo de su cajita. “dentro tiene una inscripción que solo tu y yo sabremos lo que significa, esta escrita en un antiguo dialecto Irlandés dice: Mi corazón esta contigo, te amo por siempre. P.B, entonces ¿aceptas usar este símbolo de mi amor por ti y mi promesa de que mi corazón, estará contigo vayas donde vayas y estés con quien estés?” “claro que si, claro que lo acepto, soy tuya mi amor, solo tuya” Pierce le puso el anillo y se puso de pie para besarla con todo su amor ambos seguían llorando, estuvieron abrazados por varios minutos. “vamos a la playa, te encantara amor” Pierce la invito y entrelazando sus manos caminaron cuesta abajo para llegar a la bella y calida playa, ambos quitaron sus zapatos y caminaron abrazados, llegaron a un lugar completamente desierto, rodeado de palmeras, rocas, y donde el agua acariciaba sus pies, Pierce se detuvo y la volvió a besar, durante el beso poco a poco se dejaron caer en la arena blanca, estaban abrazándose, al mismo tiempo que sus besos recorrían sus rostros y cuellos, Meryl desabrocho los pantalones de pierce, y los bajo un poco, hasta sentir su virilidad la cual libero de los boxers, el tiernamente subía su vestido hasta su cadera y hacia a un lado su pequeña ropa interior y así, vestidos, Meryl abrió sus piernas para que el tuviera contacto y se hicieran uno mismo, gimiendo y besándose ambos volvieron a hacer el amor en la playa, la que ahora era testigo de su juramento de amor. Meryl mantenía sus ojos cerrados exhausta de placer el estaba recostado en su pecho, Meryl besaba tiernamente su cabello y acariciaba su espalda, estuvieron unos minutos ahí, hasta que decidieron regresar al yate. En la orilla del muelle Meryl se detuvo y lo miro. “Supongo que te quedaras aquí, no te preocupes yo regreso sola” “estas bromeando?... no! Yo te traje, yo te regreso sana y salva hasta tu hotel, después regreso y listo no paso nada uhm que te parece?” “Eres un cielo, esto te costara una fortuna, 4 viajes en yate privado uhm” “todo por mi mujer” Meryl adoraba que la llamara así, y es que era cierto era suya, su mujer. Ambos regresaron al yate, esta vez bajaron de cubierta y se acomodaron dentro en una cómoda recamara, estaban rendidos pero eso no les impidió seguir con los juegos picantes, volvieron a hacer el amor en la cama, finalmente quedaron dormidos, hasta que sintieron que el yate se detuvo, Pierce se asomo y se dio cuenta de que habían llegado a Skopelos de nuevo, fue hasta Meryl que estaba dormida boca abajo y comenzó a besar su espalda y sus hombros haciéndola despertar, el sonrió al verlo y le dijo bajito “llegamos amor… estas lista?” meryl estirándose “que hora es?” “mmm uh las 5:00 a.m.” Pierce le respondió, ella le sonrió adormilada, el se acerco para darle un tiernos beso, ambos se comenzaron a vestir nuevamente, se despidieron amorosamente y Meryl descendió del yate, giro y envió un beso volado a Pierce quien lo respondió y haciendo la mímica de los labios le dijo un te amo, ella le dijo adiós y se dirigió hacia su hotel. Pierce regreso a la otra isla en donde seguiría filmando. Ambos aun envueltos en la magia que habían vivido esa noche que el cansancio no les importaba
Capitulo 65 "Esa noche blanca y serena que se fue"
Meryl llego a su cuarto y se tiro en la cama cansada pero feliz de su vida poco a poco fue rendida por el sueño. De nuevo Meryl filmo durante todo el día, al igual que él, constantemente se enviaban mensajitos para decirse lo que hacían, Meryl terminó a altas horas de la noche, llego hasta su camper y marco a Pierce. “hola guapo”…“hola sexy”… “¿te falta mucho?, estoy ansiosa de verte vida mía”…. “que casualidad hermosa Streep, porque voy en camino, así que prepárate…” “¡¡¡de verdad ya vienes!!! Ay amor te amo te amo te amo,,, ya quiero estar contigo” “te amooooo amor, no tardo sexy” “OK voy al hotel en cuanto llegues ahí te espero, te estaré esperando como te gusta” “mmm Streep que delicia de acuerdo, hasta al rato amor prepárate porque no te imaginas todo lo que tengo en mente” “jajaja hasta al rato”…
Meryl se despidió de todos y su chofer la llevo a su hotel, Marllory se había quedado para arreglar el resto de los asuntos de la actriz, Meryl quería llegar cuanto antes para preparar todo para el encuentro clandestino con su amante, el hombre de su vida, avanzaba rápidamente, tocando su hermoso anillo, introdujo su tarjeta en la puerta y abrió rápidamente, corriendo hasta el fondo de su habitación, su corazón se paralizo por un segundo para luego comenzar a palpitar rápidamente, sus ojos se abrieron, su piel se puso pálida y las rodillas parecían que ya no podrían sostenerla en pie. “¡¡¡Sorpresa!!!... “ “DON!!! Dios mío, ¿Qué haces aquí?!!” “Mujer que recibimiento es ese, parece que no te alegra verme… ven acá” Don e extendió los brazos, ella con una sonrisa fingida camino hacia él y lo abrazo. “Entonces es que no te da gusto verme? Es eso?” “NO! Don… no es eso… me da mucho gusto… es solo que jamás espere encontrarte aquí… wow… me sorprendiste” “lo sé. Perdón por no avisar pero estaba muriendo por estar cerca de ti, me dieron unos días libres y tome el primer vuelo” “pero Louisa ¿la dejaste solita?” “no, como crees, ella fue mi cómplice, y se quedara con Mamie mientras estoy aquí… pero basta de preguntas, necesito un beso de la mujer que amo” Don tomo sus mejillas y la miro fijamente y enamorado un momento antes de acercarse poco a poco a sus labios y besarla dulcemente, Meryl al principio se mantuvo firme, inexpresiva, sus ojos abiertos, pero a medida que iba sintiendo la calidez y dulzura de su esposo fue relajándose, y respondiendo al beso, Don suspiro y se separo ligeramente de su esposa, y mirándola con un brillo indescriptible en sus ojos le susurro “te he extrañado como no tienes idea” Meryl cerró los ojos y cedió a otro beso. Los brazos de Don la rodeaban por la cintura, sintiendo su cuerpo contra el de él, disfrutando de su calidez y de su aroma otra vez, Meryl suspiro y rompió el contacto con sus labios para darle un tierno beso en la mejilla y acto seguido abrazarlo, su culpabilidad era expresada en ese abrazo, después de otro suspiro Meryl se separo y lo miro a los ojos por un momento, Don le sonreía tiernamente, ella no pudo evitar que las lagrimas se asomaran en sus hermosos ojos azules. Don la miró y volvió a besarla, las palabras no tenían lugar en ese instante, solo los suspiros, y el amor y la ternura, además la culpa y el remordimiento que carcomían el alma de esa mujer. De repente Meryl comenzó a sentir pavor, Pierce estaría a punto de llegar a buscarla, lo que sería una noche increíble con su amante estaría muy lejos de serlo, ahora su esposo, el hombre a quien le ha entregado su alma y cuerpo por más de 30 años estaba ahí, Meryl se separó rápidamente y buscó en su bolsa su teléfono. Don la miraba atento. “¿Pasa algo querida?” “No, no, es solo que olvide darle una indicación a Marllory, quiero dársela antes de que se vaya a la cama” Meryl caminó hacia el otro lado de su habitación y comenzó a escribirle a Pierce. “Hola… Don llegó de improviso, lo siento cielo, no sé qué hacer, te vera mañana… te quiero” le dio enviar y giro a ver a Don, quien había comenzado a desempacar, ella lo miraba atentamente como tratando de descifrar que es lo que la había llevado a cometer el peor acto contra él, ¿Por qué serle infiel a un hombre así?, el es maravilloso, comprensivo, tierno, dulce, trabajador, creativo, atento, pero aun así, el vacio que tenia fue llenado por Pierce, su amante, era duro, pero así era, Pierce ya había invadido sus pensamientos y su corazón. “Mer, querida, voy a darme un baño rápido, no tardo” Don entro al baño mandando un beso volado a Mer quien le sonrió y asintió. No había recibido respuesta de Pierce, prefirió tomar sus precauciones y apagar su teléfono, se sentó en uno de los sofás, sus pensamientos la torturaban, que haría con Don ahí, y Pierce, que pasaría con él, que situación tan complicada y sabia que eso era solo el inicio. Por su parte Pierce estaba llegando a Skopelos ansioso por ver a Mer, su mensaje no lo había leído, ya que su blackberry estaba en silencio y no escucho el timbre lo único que le importaba era llegar y encontrarse con Meryl. Don salió del baño, Meryl tomo su bata y entro después de él, le dio un piquito al cruzarse por su camino cerca de la puerta, Don se sentó en la orilla de la cama aun con su cuerpo húmedo y la bata de baño, encendió la tv y se intereso en un reportaje de arte que estaba transmitiendo CNN, estaba tan interesado hasta que la puerta fue golpeada con insistencia, Don se levanto de la cama y fue a abrir en bata y descalzo, del otro lado un rostro impaciente y sonriente esperaba que esa puerta se abriera y cuando por fin sucedió esa sonrisa de desvaneció al encontrar frente a frente a quien menos esperaba en ese momento, su mente de repente se quedo en blanco sin saber que decir o que hacer, era el esposo de Meryl, de su Meryl, en su habitación, medio desnudo. “Que tal!! Tu eres Pierce ¿no?” Don exclamo amable y sonriente “ehm si, que tal tu eres…” “si, el esposo de Meryl, Donald Gummer, mucho gusto” extendiéndole la mano. “que tal” Pierce dijo tratando de ser cortes y respondiendo el saludo “pero pasa, por favor, seguramente buscas a mi mujer” ¿Su mujer? Había dicho su mujer, eso le reventó a Pierce, no era su mujer, ahora era de él, solo suya, que demonios, el era su esposo, y el,, nadie simplemente su amante, sus pensamientos se rompieron de tajo, cuando apareció Meryl por detrás, en bata y su cabello enredado en su cabello, pudo darse cuenta que ella no se había percatado de su presencia, hasta que comenzó a caminar hacia la puerta. “¿Quién es querido? Meryl pregunto acercándose hasta la puerta y abriéndola más, solo para quedar muda al ver a Pierce de pie frente a ella y su esposo, cuando Pierce vio a ambos juntos, en bata, descalzos, pensó lo peor, lo peor para él, pero lo más común en un matrimonio solido, seguramente en cuanto llego habían hecho el amor apasionadamente, seguro el disfruto de su piel, de sus besos, de sus caricias, pensaba Pierce, mirando fijamente a Meryl quien estaba nerviosa, sentía ganas de desmayarse. “bueno con permiso Pierce, voy a vestirme, te espero querida” Don le dijo besando su mejilla, Meryl no despegaba su vista de Pierce asintiendo a su esposo. Meryl salió junto a Pierce y cerró la puerta era un manojo de nervios y murmurando le reclamaba “te dije que no vinieras, Pierce… dios… por favor vete… llego de sorpresa… lo siento” Meryl susurraba “si me di cuenta, lo siento, no quise interrumpir, ya me voy… (Antes de alejarse más, se giro y con la voz cortada le dijo bajito) “te quiero” “Pierce…” el se alejo ella cerró la puerta y se quedo unos segundos tratando de alejar las ganas de llorar, se sentía tan mal, ver el rostro de Pierce desencajado le rompía el corazón. Pierce entro a su habitación y vio la sorpresa que le había preparado a Meryl la mesa decorada con velas, una botella de champagne enfriándose, un par de copas y un enorme ramo de rosas, la impotencia se había apoderado de él, así que tomo el ramo y lo aventó contra la pared deshaciéndolo.
Capitulo 66 ·Amarte asi, a un paso de tu boca y sin poder besarla"
Esa noche Meryl evadió las ganas de Don de estar con ella, se recostó y su esposo desde luego la rodeo en sus brazos para que durmieran lo mas juntos posible, Meryl trataba de conciliar el sueño pero le era completamente imposible, mientras tanto Pierce estaba dando vueltas en su habitación era inevitable estar pensando lo peor, no quería seguir compartiéndola, Meryl se había convertido en su ser, en su todo, sin ella ya nada tenía sentido. A la mañana siguiente Don insistió en acompañar a Meryl al trabajo, Pierce estaba filmando una escena cuando en la lejanía vio aparecer a Meryl su hermoso cabello rubio recogido unos pantalones pescadores negros y una blusa de punto blanca, pero el descontrol llego cuando vio que venía tomada de la mano con Don, hablando, ambos sonrientes, mirándose uno al otro, Marllory venia junto a ellos hablando por teléfono, Pierce se olvido de decir sus diálogos, solo se quedo observándolos y viendo como se acercaban hacia el cómo un par de novios. “¡¡¡Corte!!!” la voz enérgica de Phillyda lo hizo reaccionar “Pierce ahí entrabas tu, vamos a rodar de nuevo, luces, cámara, acción” Pierce intentaba con todas sus fuerzas concentrarse, pero quería voltear hacia donde estaba Meryl, quien saludaba y presentaba a Don al equipo. “Pierce, Pierce!!, ¿estas bien? ¿Quieres un receso?” Phyllida le preguntó “lo siento, lo siento de verdad, si solo dame 5 minutos por favor” Pierce dijo suplicante Meryl por fin cruzo la mirada con él, sus ojos expresaban la culpa y el anhelo por él, una sonrisa salió de sus labios, el la respondió tímidamente y camino hacia otro lado. “Meryl, trajiste a un invitado ¿Quién es el galán?” Amanda dijo juguetona. “oh cariño, es Don mi esposo, amor Amanda nuestra cuarta hija jajaja” Meryl dijo acariciando a Amanda en la mejilla. “Hola encantada, ay Meryl que conste eh, ya me ire a vivir con ustedes” Amanda saludo feliz “Mucho gusto Amanda, Meryl siempre me habla de ti” “¿Qué pasa cielo, porque pararon la filmación? Meryl pregunto “uhm Pierce no se sintió bien pidió 5 minutos” Meryl enseguida comenzó a buscarlo con la mirada, pero no lo veia, “Meryl vámonos a maquillaje” Marllory le pidió a Meryl, ella se sentía perdida, Don siempre sabia que decir o que hacer, así que tomándola por la cintura le dijo tiernamente. “anda ve cariño, no te preocupes por mí, me quedo por aquí quistecitoesperándote, haz lo que tengas que hacer” Meryl asintió y se fue hacia los campers con Marllory, cuando iban caminando, Meryl vio a Pierce fuera de su camper hablando por su celular. Comenzó a pensar rápido en un pretexto para su asistente. “ehm… mm… Marllory!!!” “que que paso!!??” Marllory se altero ante el grito de Meryl. “uuy si seré distraída olvide mi blackberry en la camioneta, cielo puedes ir tu por él?, solo tu sí, ya sabes solo tu puede pasar por tus manos ese aparatejo” “de acuerdo no me tardo” Marllory regreso hacia la camioneta. Y Meryl sonrió a Pierce, se acerco lentamente, a él, quien se despidió de quien estaba hablando y colgó. ¿Entramos? Meryl sugirió tímidamente, él asintió y abrió la puerta de su camper para que entrara. Ninguno de los dos decía nada por un momento, hasta que Meryl quien estaba dándole la espalda se giro y se fue hacia él, lo abrazo fuertemente rompiendo en llanto. “lo siento Pierce, lo siento, perdóname por favor, te juro que no sabía que vendría, lo siento” “Meryl, tranquila, por favor, no pasa nada, está bien, shhh no te pongas así, se que no es tu culpa” Pierce la consolaba acariciando su cabello y sosteniéndola contra su pecho. “es que siento… siento… Dios… es mi esposo, lo amo, de verdad que si… y lo sigo engañando, no se lo merece, soy de lo peor” a Pierce le retumbaron las palabra “lo amo” pero sabía que era así, no podía hacer que lo sacara completamente de su corazón a él le pasaba lo mismo con Keeley. “además tu, los ojos con los que me miraste anoche, me desbarataron, Pierce no quiero hacerles daño no puedo seguir haciéndoles daño” Pierce la separo y tomo su cara entre sus manos, con sus dedos pulgares limpio sus lagrimas y poco a poco se fue acercando más hacia ella, cuando sus labios estaban a punto, Meryl lo empujo y salió a toda prisa de ahí, Pierce se quiso ir detrás de ella, pero antes de que pudiera salir tras ella, vio a Don y Marllory quienes se aproximaban hacia el camper de Meryl, decidió no asomarse más para no cruzarse, espero un momento y salió de nuevo para irse a filmar, su desconcentración era menos evidente, tratando de hacer su trabajo lo mejor posible, pero imaginando a Meryl en su camper con Don a solas, lo hacía desesperarse. Y efectivamente Don estaba con ella mientras se maquillaba y vestía como Donna solo haría una toma ese día, ya que la tarde era para las escenas de Christine en la playa con el ballet. Pierce por fin termino, inmediatamente preguntó a su asistente acerca del resto del elenco, interesado en la respuesta de solo una de ellas por supuesto, “me parece que solo queda Christine y el ballet, siguen en ensayos en la playa, Meryl y Julie terminaron y se fueron” era como si en ese momento se sintiera el hombre más solo, la necesitaba tanto, aun era temprano, así que llamo a Collin para citarse a comer en el restaurante de su hotel, su amigo acepto y quedaron de verse ahí. Pierce estaba entrando al restaurante buscando a su amigo, pero no lo vio, en cambio se encontró con una desagradable sorpresa, Meryl y Don comiendo y riendo platicando, ella parecía tranquila, no quedaba sombra de la Meryl que salió llorando de su camerino, se notaba radiante, su cabello aun un poco rizado, recogido, con unos mechones que caían sobre su cara, una de sus manos sostenía su barbilla mientras escuchaba atenta y sonriente lo que Don le decía, el tiempo se detuvo, ni siquiera se dio cuenta cuanto tiempo se quedo de pie ahí, observándolos, puedo ver cuando Don extendió su mano a través de la mesa y se la ofreció a Meryl quien la tomo, el la acaricio y la toma para llevarla hacia sus labios y besarla, ambos viéndose a los ojos, Meryl con una pequeña sonrisa y Don embelesado con ella, los ojos de Pierce comenzaron a llenarse de lagrimas, su mirada debió ser tan insistente que Meryl la sintió y alzo sus ojos encontrándose con él, se petrifico unos segundos. “¿pasa algo amor?” Don pregunto cuando se dio cuenta que ya no le prestaba atención, giro hacia donde Meryl estaba mirando y vio a Pierce “oh es Pierce, me gustaría conocerlo, porque no me lo presentas?” Don decía mientras miraba a Pierce y le sonreía cortésmente, Pierce respondió la sonrisa, y miro hacia arriba intentando que las lagrimas no se asomaran, respiro profundo y camino hacia ellos, lentamente intentando retrasar en encuentro. “que tal buenas tardes, provecho” Meryl comenzó a ponerse muy nerviosa, su corazón se le salía, sus manos comenzaron a sudar. “amor nos presentas?” Don pidió al ver que su esposa no decía nada. “oh! Sí, claro, lo siento, emm Pierce él es… mi… esposo… Donald Gummer, Don él es Pierce” Meryl dijo le costaba emitir cualquier palabra, su pecho estaba o presionado por algo. Don inmediatamente extendió su mano y le dio un apretón y una palmada en el hombro a Pierce, quien sonreía con su mayor esfuerzo. “pero por favor toma asiento con nosotros” Don ofreció un siento. “oh no, no, estoy esperando a Collin” “bueno mientras llega, anda siéntate” Pierce casi obligado se sentó, y Don servía un vaso de vino a Pierce, Meryl deseaba que este momento se terminara que algo pasara y se la llevara lejos, se llevaba las manos a la frente sobándola un poco, ambos observaron a Meryl y sabían que algo pasaba, Pierce lo sabía exactamente pero Don no tenía idea. “amor estas bien?” Don le pregunto tiernamente “uhm si si tengo calor es todo” Meryl dijo tratando se sonar tranquila y tomando su copa de agua para darle un sorbo, Don giro para entablar conversación con Pierce “bueno Pierce Meryl siempre me decía cuanto te admiraba, espero que estés cuidando de mi tesoro” al escuchar eso Meryl derramo el liquido de su agua al estarla poniendo en la mesa, el descontrol era total, Pierce decidió apoyarla y tratar de equilibrar las cosas. “Uhm a mí siempre me pasa lo mismo, con este calor las manos me sudan terriblemente” Pierce dijo muy natural y poniendo una servilleta sobre el charco de agua. “Y bien, Don, cuánto tiempo te quedaras por acá?” Meryl miraba inquieta, pasar saber la respuesta, ni ella misma le había preguntado. “bueno, eso depende de mi esposa que tanto me consienta” Don dijo coqueto y mirando a Meryl guiñándole un ojo, Meryl se encogió en su silla, y solo sonrió, Pierce se aclaro la garganta y se puso rígido, se acomodo en su silla. “No, es broma, solo este fin de semana, tengo que regresar al trabajo, pero pienso aprovechar estos días al máximo” “bueno, pero n puedes distraerla de su trabajo, no quiero que la protagonista comienza a faltar” Pierce dijo con voz ronca “uhm quien? Meryl? Jaja primero me deja a mí en cualquier situación terrible que faltar a trabajar” “Don, no digas eso” Meryl dijo ante la broma. “oh miren ya llego Collin al fin” Pierce dijo extendiendo la mano para que lo viera, Meryl y Pierce se dieron cuenta de la cara que Collin al ver la mesa, camino hacia ellos y saludo. “bueno fue un gusto, nos vamos a nuestra mesa, con permiso y provecho” Pierce se despidió cortésmente, Collin y el se alejaron y se sentaron en su mesa que estaba a unas 4 mesas de la de Meryl y Don, de espaldas a él, así que Pierce y ella podía mirarse uno al otro. Collin estaba impactado no sabía qué hacer ni que decir.
capitulo 67 "Yo quería"
“pero que demonios…” Collin murmuraba sorprendido a Pierce “shhh… lo sé… lo sé… es una locura… es… espantoso” Pierce decía mientras veía discretamente hacia donde estaba Meryl. “que sorpresa, bueno, pero sabemos que esto pasaría tarde o temprano, además lo peor vendrá cuando todos regresemos a casa” en ese momento la cara de Pierce se desencajo, no quería ni quisiera pensar en ese instante, sabía que ese sería un momento decisivo en su relación con Meryl, sabía que ahí se determinaría si la relación continuaría o no, todo lo que podía hacer era mirarla, cadamovimiento, cada gesto. “¿puedes ser más discreto Pierce, por favor, debes controlarte deja de mirarla” Collin trató de tranquilizarlo, “tienes razón lo siento; ¿Qué vas a ordenar?” “no lo sé, ¿pollo o pescado?” Collin respondió mirando la carta, Pierce se quedo callado cuando se dio cuenta que Meryl se puso de pie y se dirigió hacia el tocador, miró a Don quien estaba marcando desde su blackberry y comenzó a hablar por teléfono, entonces: “ahora vuelvo necesito ir al baño, ordéname lo mismo que tu” se fue rápidamente, no le importo absolutamente nada y entró al baño de mujeres, se aseguró que no hubiera nadie en los cubículos, la suerte estaba de su lado solo vio las hermosas sandalias con tiras plateadas y su perfecto pedicura, eran sus pies tersos y sensuales, así que rápidamente cerró la puerta por dentro y puso el seguro, se recargo a esperarla en una de las paredes, con las manos dentro del bolsillo, ella salió del baño y fue directo al lavabo casi grita al ver por el espejo a Pierce mientras lavaba sus manos. “demonios que susto!!!, que ay por Dios Pierce que estás haciendo?” Meryl dijo girando a verlo. “Necesitaba estar cerca de ti aunque solo sea por un minuto” Pierce se iba acercando hacia ella, la envolvió por detrás tomándola por la cintura y comenzando a mordiscos en su oreja, haciéndola retorcerse un poco, “espera Pierce no me hagas esto” imploraba Meryl, quitando sus manos del grifo y sacudiendo el exceso de agua de sus manos, Pierce estaba bajando sus manos por debajo de la blusa, Meryl comenzaba a cegarse por el deseo, su pecho revelaba la emoción al agitarse la respiración, Pierce encontró el camino hacia sus pechos envolviéndolos entre sus manos, mientras sus besos bajaban a su cuello. Meryl recargo sus manos en el lavabo y se inclino ligeramente hacia abajo, cerró los ojos, suspiro y tomo fuerzas para quitarse de encima los brazos de Pierce. Giro su cuerpo para quedar frente a frente y con determinación pero a la vez ternura y amor con una voz dulce le dijo. “No puedo hacer esto Pierce, no así, no con Don allá afuera, si ya me he convertido en una basura siéndole infiel mientras el está lejos de mí, quiero ser solo de él mientras esté aquí, déjame soñar, déjame creerme que él es el único a quien amo, que no hay nadie más que ocupa mi corazón, mi mente y mi cuerpo, déjame ser solo de él por favor, te lo suplico…” Meryl le imploraba juntando su frente con la de Pierce, el asintió una velo de tristeza en sus ojos, y poco a poco fue desvaneciendo el abrazo de su cintura, recorriendo lentamente sus manos y dedos aun sintiendo su piel, quería detener el tiempo con sus ojos viéndolo, con las ganas de quedarse así abrazándola, y parar aquel momento, quería cambiar el mundo pero el mundo ya es como es, quería tenerla para siempre suya realmente lo quería, finalmente rompió el contacto con su piel y mirándola comenzó a retroceder hacia la puerta, antes de abrir, sonrió y coloco sus dedos en sus labios enviándole un beso a Meryl quien lo veía con los ojos llenos de lagrimas, finalmente lo perdió de vista, en cuanto él salió Meryl estallo en llanto volteo hacia el espejo y no podía parar las lagrimas, era una mala persona, estaba destruyendo todo lo que había construido con tanto esfuerzo, pero de algo estaba segura, que si ya estaba enamorada de otro hombre, si ya le había sido infiel, si ya lo había engañado una y otra vez, aquello que quedaba de ese sentimiento que comenzó hacia ya más de 30 años, cuando tomo por primera vez la mano de Don, y se sintió sonrojada por primera vez la ilusión renacía después de la muerte de John, y luego sus cartas, sus interminables cartas que se enviaban el uno al otro, el amor que fue creciendo en su corazón cada vez era más grande, y creyó que no se podía amar mas a alguien, pero llego él, llego Pierce quien le enseño una forma de amar infinita y completa, Meryl se quedo unos minutos ahí frente al espejo intentando tranquilizarse para que don no se diera cuenta de que había llegado. Mientras Pierce regreso a su mesa con un rostro completamente triste, si amigo se dio cuenta. “bueno creo que es mejor que salgamos de aquí antes de que hagas otra estupidez Brosnan” Collin le dijo a Pierce, sabiendo que haba ido tras ella. “si, tienes razón, pero si no te molesta, prefiero estar solo, estoy bien, de verdad, pero solo quiero, tu sabes, nos vemos luego amigo, gracias” Pierce le dijo triste y dándole una palmada en el hombro a su confidente. Mientras iba hacia la salida, Meryl iba saliendo de la zona de los sanitarios, ambos se detuvieron un momento, mirándose, Meryl sonrió levemente y él le regreso una triste sonrisa y un movimiento de cabeza, saliendo a toda prisa del restaurante, las ganas de llorar de Meryl volvieron pero trato de concentrarse, respirar profundo y fingir que no pasaba nada. Camino hacia Don quien ya la esperaba impaciente. “Amor estaba a punto de irte a buscar te tardaste, ¿todo está bien?” “si, es solo que me una fan me entretuvo jaja ya sabes como son, aparecen hasta debajo de las piedras jaja” Meryl reía nerviosa. “mmm están irritados tus ojos” “¿de verdad?, que raro, no me arden, seguro es porque necesito mis gafas, he forzado mi vista… mmm ¿vas a ordenar postre?” Meryl cambió rápidamente el tema “mmm si se me antoja muchísimo algo dulce, pero no lo puedo comer aquí…”
Meryl lo miro extrañada de pronto entendió la indirecta “a que te refieres?” “amor, vamos a la habitación, ahí podre saborear el postre” Meryl sintió que una cubetada de agua fría caía sobre ella, trago saliva y fingió que todo estaba genial. “¿tu crees?... no es… temprano” Meryl pregunto nerviosa “bueno eso nunca nos ha detenido” Meryl sonrió y asintió, dio un trago de agua y se puso de pie, Don hizo lo mismo y la tomo por la cintura para salir de ahí
Capitulo 68 "De nuevo en tus brazos"
Don y Meryl caminaban lentamente hacia la habitación, el corazón de ambos latían fuertemente aunque por diferentes razones, pero al final llegaron, Don abrió la puerta y la dejo pasar, el detrás de ella, Meryl suspiraba profundo, tomando valor, determinada a recompensar a Don por sus actos, dejo su bolso sobre una de las mesitas de la habitación y volteo lentamente para verlo, extendió su mano hacia él, para atraerlo hacia ella, quedando frente a frente, Meryl pego su rostro con el de su esposo, y murmurándole a punto de llorar comenzó a decirle de manera suplicante… “dime que me amas, dime que me necesitas, dime que soy solo tuya, dímelo Don, dime que te pertenezco” Don empezó a darle pequeños besos por toda la cara y besando dulcemente las lagrimas que estaban corriendo ya por las mejillas de Meryl, con sus manos acariciaba sus mejillas al mismo tiempo. “¿Qué pasa mi amor, sucede algo malo?, uhm” Don decía sin interrumpir el camino de besos. “solo dímelo Don, repíteme que soy tuya, que me amas, necesito escucharlo” “Lo sabes amor, te amo, te amo, te amo, te adoro, lo eres todo para mi, y eres mía, solo mía” Meryl comenzó a llorar mas, y trato de ahogar su sentimiento besando a Don, con desesperación, con necesidad de creer las palabras que él le había repetido. Don envolvió su cintura y comenzó a bajar las manos hacia su cadera, besándola con ternura y al mismo tiempo la pasión comenzaba a encender el fuego entre los dos, a pesar de todo la llama de su amor seguía encendida. Don comenzó conducirla a la cama en donde se fueron desvaneciendo, el quedando sobre ella, una de sus manos fue arrastrada por debajo de la blusa de Meryl mientras que la otra acariciaba suavemente su mejilla, Meryl suspiraba y alcanzo a decirle cerca del oído mientras el besaba su cuello “hazme olvidar, por favor hazme olvidarme de todo” Don se detuvo y la miro a los ojos con unas sonrisa sin entender a lo que se refería volvió a atrapar su boca en un beso, poco a poco Don fue desvistiéndola, Meryl cerraba los ojos, las lagrimas eran incontenibles, mientras el besaba cada parte de su cuerpo, de pronto Meryl se dio cuenta de que todos sus esfuerzos eran imposibles, no podía sentirse de Don completamente aun, de repente una imagen de todos los momentos hermosos don Don le vino a la mente, sus interminables noches de amor, el nacimiento de sus hijos, las tardes enteras abrazados en el sofá del salón viendo películas viejas, o simplemente hablando, sus días más tristes en que estuvo él a su lado, para sostenerla, en los más felices donde el compartía su alegría y le hacía ver lo orgulloso que estaba de ella, Meryl abrió los ojos y lo miro sobre ella, lleno de pasión, sus ojos expresaban la felicidad que sentía estando junto a ella, Meryl lo detuvo, y lo abrazo muy fuerte, sintiendo su calor sobre su cuerpo, Meryl lo separo ligeramente, y acaricio sus mejillas. “te amo mi cielo, mi hermosa Mer… lo único que quiero es hacerte feliz” don dijo mirándola, al ver las lagrimas en los ojos de su esposa, Meryl se acerco para besarlo de la forma más dulce, sintiendo cada milímetro de sus labios, poco a poco fue haciéndose más intenso, Don deslizaba sus manos hacia su cintura al mismo tiempo que descendía sus besos a su cuello, de pronto fue como si volviera a ser la misma de antes, sintió ganas incontenibles de estar con su esposo de amarlo, ella ahora era quien lo acariciaba y desabrochaba su camisa, abriéndola completamente para acariciar su pecho, mientras, el seguía besándola y acariciándola sugestivamente, fueron deshaciéndose de su ropa, que ya estaba en el piso. Sus piernas estaba enredadas, con las del otro, sus caricias y besos recorrían sus pieles, no había parte de su desnudez que no acariciaran, sus manos no se mantenían quietas ni por un momento, sus labios conocían el camino hacia los rincones que llenaban de placer al otro, Don busco las manos de Meryl y las llevo hacia arriba entrelazando sus dedos, y colocándose sobre ella, Meryl se preparo para recibirlo, abriendo sus piernas con las que lo rodeaba suavemente, Don tomo sus labios entre los suyos y la embistió suavemente, Meryl emitían u n ligero y dulce gemido en el momento de sentirlo dentro de ella. “oh si!... ooh” exclamaba Don moviéndose en un delicioso vaivén de caderas, y sintiendo los besos de Meryl en labios y mejillas. Y clavaba sus manos en su espalda, Don la tomo por la cintura y con maestría la movió para que ella quedara sobre él, siguieron moviéndose al ritmo de la pasión que los envolvía, el calor y el sudor eran evidentes en sus cuerpos, Meryl se agachaba para besarlo mientras el acariciaba la suavidad de sus pechos, y después decidía las manos hacia la suavidad de su parte trasera, presionándola más hacia él, para mayor profundidad en sus movimientos. Entre gemidos, besos y caricias ambos terminaron, exhaustos, Meryl bajo de Don y se recostó a su lado, el la rodeo por la cintura besando su hombro y deslizando su mano por su suave piel. “es increíble 29 años y el sexo sigue siendo fabuloso” Don exclamo aun agitado, Meryl asintió y le dio un pequeño piquito y girándose de nuevo al otro lado. Pierce había regresado de hacer unas compras por la ciudad traía las manos llenas su cara llevaba un gesto serio, esta vez no sonreía a nadie que se le cruzara, se dirigió a su habitación, coloco en el piso las bolsas para sacar la llave, le fue inevitable mirar hacia la puerta de Meryl, el letrero de “No Molestar” estaba en la puerta, nada podría explicar el dolor que sentía, entro rápidamente y aventó sus bolsas, necesitaba algo fuerte que le diera fuerzas o valor para seguir adelante, se sirvió un poco de coñac y se lo bebió de un solo trago, se sentó en uno de los sofás, agachado y mirando hacia el suelo con su vaso en la mano, miro sus bolsas, y que hacia estas, comenzó a sacar el contenido de una de ellas, era unas pinturas de oleo, los colores primarios, unos cuantos pinceles de diferentes grosores, un lienzo, saco punta a un lápiz y sobre sus piernas comenzó a dibujar, de repente interrumpía para beber mas coñac, las lagrimas salían de sus ojos, haciendo que su vista se nublara y no poder continuar, las borraba y seguía concentrado, ligeras sonrisas le salían. Perdió la noción del tiempo dibujando, cuando se dio cuenta estaba listo, entonces comenzó a darle color, era como si el pincel supiera de memoria lo que debía a hacer y es que lo que Pierce estaba creando era demasiado familiar, cada línea, curva, matiz, Pierce sabia como hacerlo, solo solía hacer pinturas en los momentos más felices o más tristes de su vida y este era definitivamente uno de los más tristes, su hobbies se había convertido en una forma de desahogo, tenia pinturas de Keely, de sus hijos, de el mismo, pero sin duda ninguno tenía tanto significado como el que estaba haciendo.
Capitulo 69 "De nuevo en tus brazos II"
Mientras Meryl estaba en su cama boca abajo con la cara hacia el lado contario de Don, aferrada a su almohada, con la vista ida, su espalda desnuda, la sabana blanca cubriendo solo una parte de su trasero, sus piernas desnudas, y medio flexionadas sobre la cama, mientras Don estaba de pie, en bata ordenando sus cosas, mirando la expresion de Meryl, comenzó a inquietarle esta actitud, se acerco hacia ella y se sento en la orilla de la cama, acaricio su cabello y su espalda y tiermante le pregunto. “amor, dime que es lo que pasa contigo, esa mirada me dice que no te encuentras bien, anda mi cielo, confia en mi, dime que esta mal” Meryl apenas se movio, lo miro y sonrio. “nada, no es nada, solo estoy cansada, quiero dormir” Meryl cero los ojos Don acaricio por un momento mas su cabello y se puso de pie, miro la hermosa anatomia de su mujer y se sintio orgulloso, como siempre solia hacerlo, de pronto al observarla, noto en su mano algo nuevo, el hermoso anillo justo en el dedo indice de la mano izquierda, estaba usando una nueva sortija en lugar de su anillo de matrimonio, aunque extrañado, decidio dejarla dormir y no hacer mas preguntas, se comenzó a vestir y se dispuso a salir, dejandola durmiendo aun en envuelta en sus sabanas. Pierce finalmente terminó su pintura, era una hermosa reproduccion del rostro del Meryl, cada linea, cada expresion de su cara estaba representada en ese lienzo, se alejo unos centmetros para ver su creación, sonrio y comenzó a llorar desesperado, destrozado, “Meryl, amor, que voy a hacer, que voy a hacer con todo este amor, quiero que seas solo para mi” En ese momento Pierce supo que tenia que tomar cartas en el asunto y hacer algo de una buena vez con el y con Meryl. Mientras Don estaba en el lobby del hotel, an las tiendas del lugar buscando un regalo que pudiera alegrar a su esposa, el la conocia perfectamente bien, y sabia que algo la tenia mal, quizas el cansancio, la lejania de casa, pero el hecho era de que su meryl se sentia triste, entró a una joyeria que estaba dentro del mall del hotel, veia piezas muy bellas, aretes, anillos, brazaletes, relojes, broches para el cabello, en fin piezas hermosas, pero el deseaba algo especial y nada de lo que veia le parecia ideal para Meryl, cuando de pronto se atraveso por su vista una hermosa gragantilla con un exquisito corte ultra fino, que caia en pico bañado de pequeños rubies en todo el contorno de la gargantilla, oro blanco, discreto pero elegante tal como le gustaban las cosas a Meryl, Don pidió que se lo mostraran, inmediatamente supo que era ideal para ella, asi que lo compro, saco su tarjeta de credito y pago sin importarle el precio, todo por verla sonreir, salio con la elegante bolsita de la joyeria y ahora camino hacia la floreria, pidió que le arreglaran un enorme ramo de rosas rojas, eran mas de 50, asi que con sus obsequios para su mujer y de un excelente humor decidio volver a su habitación. Al llegar a su piso y abrirse las puertas del elevador se encontro con nada mas y nada menos que con pierce, Don sonriente lo saludo. “Hola Pierce, nos volvemos a encontrar” Don saludo entusiasta, Pierce al ver el enorme ramo de rosas, fue como si recibiera un puñetazo en el estomago que lo dejo sin aire. “¡que tal Don! Vienes con exceso de equipaje” Pierce dijo sin nada de gracia “oh! Si, fui a comprar unas cosas para seguir consintiendo a mi mujer” Don le conto con una sonrisa enorme y viendo las flores y la bolsa de la gargantilla. “me alegro, bueno gusto en saludarte, permiso” Pierce contesto seco y se dio la media vuelta y regreso a su habitación la que azoto fuertemente, Don fruncio el ceño al ver su actitud le parecio un tanto pesado. Don entro despacio a la habitación, Meryl seguia profundamente dormida, a Don le causo gracia que ahora estaba casi atravesada en la cama, el deseo comenzó a encenderse mientras recorira con sus ojos cada curva de su esposa. Se sento junto a ella a observarla, amaba su forma de dormir, llena de paz, su belleza en todo su esplendor, su desnudez, no podia ser mas feliz con ella, el sonido de su blacberry lo hizo alejarse un poco, Meryl desperto y escucho que Don hablaba con Henry. Meryl se envolvio en las sabanas y se puso de pie, don giro para mirarla y sonreir, inmediatamente se despidio de su hijo y se dirigio a Meryl, tomo el enorme ramo de rosas y se lo entrego. “esto es para ti, espero te guste” “wow son hermosas ¿pero a que se debe?” “bueno a nuestro hermoso y apasionado reencuentro… y eso no es todo, cierra los ojos” “pero…” “cierralos” “ok” Meryl cerro los ojos y Don aco la gargantilla de su bolsa caja se coloco detrás de ella, movio su cabello hacia a un lado, y antes de colocarlo le dio un beso en el cuello, y le puso la hermosa gargantilla, la abrazo por la cintura y comenzó a dirigirla frente al espejo. “no abras esos ojos hermosos” “de acuerdo… no los estoy abriendo” “mmm de acuerdo abrelos” Meryl los abrio lentamente y enseguida llevo sus manos hacia la gargantilla “es preciosa gracias” “por nada amor, que bueno que te gusto, es con todo mi amor” Don la giro y la beso dulcemente, Meryl se separo y lo abrazo fuertemente. “ademas hable con Mrallory y me dijo que mañana tienes llamado despues de las 12:00 asi que usted y yo podemos irnos esta noche de fiesta… pongase mas hermosa que de costumbre que la llevare a presumir por esta isla” “pero…” “pero nada, esa gargantilla la tenemos que lucir estas de acuerdo, mientras te arreglas, voy a arreglar unos asuntos de acuerdo, no tardo, ven besame” Meryl le dio un piquito y se fue al baño. Esa noche Don queria que fuera inolvidable para Meryl y definitivamente lo seria

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